Tostado artesanal en pequeños lotes. Cada café trazable desde la finca hasta tu taza.
Colombia · Huila. Lotes elegidos finca por finca, con relación directa y precio justo para cada productor.
1500 · 2200 MSNM. Tueste en lotes pequeños, perfilado en laboratorio y catación bajo protocolo SCA.
Especialidad · 85+ SCA. Cada lote con su perfil de taza publicado, su altura y su productor.
No empecé queriendo vender café. Empecé queriendo compartirlo — y seis años después, sigue siendo lo único que de verdad me importa.
Llevo más de seis años detrás de una barra. Empecé como barista porque me fascinaba lo que pasaba cuando alguien probaba un café bien hecho por primera vez — esa pausa, esa cara. Con el tiempo me metí en competencias de barismo y brew cup, después en catación, hasta terminar coordinando un laboratorio de calidad. Pero nunca dejé de ser, en el fondo, alguien que solo quiere poner una buena taza en tus manos.
B.R.U nació de esa idea simple: el café no es para guardarlo, es para compartirlo. Cada lote que elijo lo elijo porque quiero que alguien más sienta lo mismo que sentí yo la primera vez que probé algo así de bueno.
Técnica que aprendí compitiendo, puesta al servicio del sabor
Compartir lo que sé y el momento de la taza, sin guardarme nada
Una taza siempre sabe mejor cuando se comparte
Años detrás de la barra, sin perder las ganas
El café más rico que he tomado nunca lo tomé solo. Por eso hago esto — para que tú tampoco lo tomes solo.
Empecé como cualquier barista — aprendiendo a sacar un espresso decente, fascinado con la espuma de la leche. No sabía que esto se me iba a volver obsesión.
Me metí en barismo y brew cup nacional. No fue por el trofeo — fue porque competir te obliga a entender el café a un nivel que la rutina nunca te exige.
De ahí pasé a catación seria, y terminé coordinando calidad para exportación. Aprendí a hablar el idioma técnico del café — pero nunca a olvidarme de por qué empecé.
Hoy elijo cada lote yo mismo. No por catálogo, por lo que probé y me hizo sentir algo. B.R.U es esa selección — hecha por alguien que sigue siendo, antes que nada, barista.
Cada técnica que aprendí compitiendo — control de temperatura, molienda, tiempos — está al servicio de una sola cosa: que esa taza sepa exactamente a lo que debería saber.
Respeto el café compartiendo lo que sé sobre él sin tecnicismos innecesarios, y respeto el momento de tomarlo — porque una buena taza merece tiempo, no prisa.
El café que más disfruto siempre lo disfruto con alguien más. Por eso cada lote que elijo es, en el fondo, una invitación a compartir esa taza con quien quieras.
Ocho pasos que conozco de memoria — los aprendí compitiendo, catando y tostando con mis propias manos. Cada uno existe porque cambia lo que llega a tu taza.
Antes de elegir un lote, lo cato yo mismo. Mismo protocolo que usaba en competencias de barismo y brew cup — si no me sorprende en taza, no entra al catálogo. Sin excepciones.
Reviso cada saco antes de aceptarlo — color, olor, tamaño del grano. Es lo primero que aprendí a evaluar como barista, y sigue siendo lo que más confío de mi propio criterio.
Humedad, densidad, defectos — la parte técnica que aprendí coordinando calidad. No es romántico, pero es lo que asegura que la taza no falle antes de siquiera tostar.
Diseño la curva de tueste pensando en cómo quiero que sepa en taza, no en una receta fija. Es la parte donde más se nota lo que aprendí compitiendo — cada grado cuenta.
Cato cada lote ya tostado con el protocolo CVA — aroma, dulzura, acidez, cuerpo, retrogusto. Es la misma rutina de cuando competía, ahora aplicada a lo que va directo a tu taza.
El café recién tostado todavía no está listo — necesita reposar para que el aroma se asiente. Lo sé porque lo he probado tostado a las 2 horas y a los 7 días: no hay comparación.
Uso bolsas con válvula de una vía — deja salir el CO₂ sin dejar entrar oxígeno. La diferencia entre un café que llega vivo o un café que llega plano se nota apenas la abres.
Esto es lo que más me importa: que cuando la prepares, sepas tan bien como cuando yo la caté. Cada bolsa lleva la fecha de tueste y mis notas de cata — para que tú también sepas qué esperar.
Cada entrega, un café distinto — elegido por nosotros para que siempre tengas algo nuevo por descubrir en tu taza.
No lo eliges — esa es la idea. Cada entrega seleccionamos personalmente un café distinto del catálogo, pensado para sorprenderte.
Sí, escríbenos por WhatsApp en cualquier momento y ajustamos tu plan a mensual, bimestral, semestral o anual.
Coordinamos el pago y la entrega directamente por WhatsApp al confirmar tu suscripción — simple y sin letra pequeña.
Llevamos café colombiano de especialidad, tostado en lotes pequeños, directo a tu empresa. Tu equipo merece algo mejor que el café instante — y tus clientes lo notan.
El café es el punto de encuentro del día laboral. Ofrecer café de especialidad mejora el ambiente, impresiona a quien te visita y cuida a tu equipo — a un costo por taza más bajo de lo que crees.
Una pausa de café de verdad recarga y conecta a las personas. Un detalle pequeño que se siente todos los días.
Recibir a un cliente con un espresso de especialidad habla de una empresa que cuida cada detalle.
Café premium con precio de mayorista. Sabes exactamente cuánto cuesta cada taza, sin sorpresas.
Cuántas personas, cuántas tazas al día, qué método usan (greca, espresso, filtrado). Con eso armamos la propuesta a tu medida.
Te damos a probar nuestros lotes y eliges el perfil que va con tu equipo. Cada café es trazable: sabes de qué finca viene.
Definimos una frecuencia fija — semanal o quincenal — y tu oficina nunca se queda sin café. Tostado fresco antes de cada entrega.
Asesoría de preparación para tu equipo y ajustes según cambie tu consumo. Somos tu aliado, no solo un proveedor.
Precios y cantidades de referencia. Armamos el plan final contigo según tu consumo real.
Cuéntanos cuántas personas son y cómo toman su café. Te armamos una propuesta sin compromiso.
Tres formas de tener café de especialidad en tu empresa, con entrega fija y tueste fresco antes de cada envío. Escoge el que va con tu equipo y nosotros nos encargamos del resto.
Los valores finales dependen del café que elijas y del volumen mensual. Armamos la propuesta contigo después de conocer cuántas tazas toma tu equipo al día.
Sí, cuando quieras. Si tu equipo crece o el consumo baja, ajustamos la cantidad y la frecuencia sin costo adicional.
Coordinamos el pago por WhatsApp al confirmar el plan. Emitimos factura a nombre de tu empresa.
Tostamos antes de cada entrega. Cada bolsa lleva fecha de tueste y notas de cata para que sepas qué esperar en taza.
Cuéntanos cuántas personas son y cómo toman su café. Te decimos qué plan te conviene, sin compromiso.
Dejanos tus datos y te contactamos con el portafolio que se ajuste a lo que buscas.
Recibimos tu informacion. Nuestro equipo comercial te va a escribir muy pronto.
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